GASTRONOMIA NARIÑENSE
EL CUY
Hay muchos nombres para el cuy: “cobayo”, “hamster peruano” o “conejillo de Indias” (aunque no tiene nada que ver con las Indias Occidentales). Los conquistadores españoles los llevaron de América Latina a Europa en el siglo XVI. Eran mascotas exóticas y regalos exuberantes para la nobleza. Supuestamente la Reina Isabel I de Inglaterra tenía uno.
En la Cordillera de los Andes su rol fue diferente. Las culturas ancestrales empleaban llamas principalmente por su capacidad de carga, alpacas por su fina lana y al cuy por su carne. Según investigaciones, este animalito ya había sidodomesticado entre los años 5000 y 3700 A.C. en la Sierra Andina. Arqueólogos creen que los mochicas y wari fueron los primeros que construyeron grandes criaderos de cuyes cerca de sus templos. El objetivo: su consumo. Los incas, que llegaron después, adoptaron esta tradición.
“El cuy es un legado ancestral”, dice Teresa Montes Andía, especialista de cuyes de la Facultad Zootécnica de la Universidad Agraria La Molina en Lima. “Hasta el día de hoy muchas familias campesinas comparten sus hogares y vidas con estos animalitos”.Pero, ¿qué tiene el pequeño cuy que lo hace tan llamativo?
Como alimento
se encarga de realizar estudios científicos acerca de la producción, alimentación y el valor nutritivo del cuy. La Molina cuenta congalpones para la crianza con fines comerciales. De hecho, posee la granja más grande de cuyes a nivel mundial: 12.000 animalitos. A lo largo de años de investigación, se logró crear una línea genética que es exportada a la comunidad latinoamericana (Ecuador, Colombia, Cuba, Costa Rica, entre otros) y que requiereun peso mínimo de 850 gramos para su consumo.Cuenta la leyenda que los incas “leían” estrategias de guerra en las entrañas de los cuyes. Hoy en día, en cambio, se examinan posibles enfermedades de la gente utilizando este animal: la llamada “soba del cuy” es una antigua tradición desanación de la Sierra Andina que practican los sabios de los pueblos. Básicamente, consiste en ¡limpiar a una persona con un cuy, sacrificándolo luego para examinar su organismo!
Cuando un paciente sufre de un malestar (fiebre, ansiedad o vómito) la terapia comienza con una infusión de siete hierbas secretas para aliviar los síntomas. Después se pasa el cuy de la cabeza hasta los pies del enfermo. “Como el animalito es muy sensible, absorbe todo el mal y se muere,” explica Irma Luz Poma Canchumani, sabia y buriladora de mates de la provincia de Huancayo. “Después se lo lleva a un lugar especial, junto con hojitas de coca y comida para ofrecérselo a la Pachamama. Al día siguiente el paciente está curado”.
“La pasada del cuy ayuda a curar el mal del chacho”, cuenta Irma. Ella heredó este conocimiento de su madre que también curaba a los enfermos con el cuy. “Cuando la Pachamama está en movimiento es incapaz de absorber agua, esto hace quetransmita su mala energía, o chacho, a cualquier persona”.
que propio
ResponderEliminarme sirvio de mucho este blog
ResponderEliminarbuen blog
ResponderEliminarmuy interesante
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